La Hila


Dice la Real Academia, tertulia que en las noches de invierno tenía la gente aldeana en alguna cocina grande, al amor de la lumbre, y durante la cual solían hilar las mujeres.
Ellas trasformaban fibras textiles en hilo mientras se compartían e intercambiaban ideas y opiniones que ha veces también requería "hilar fino".
En estas tertulias se reunían, además de las mozas, las mujeres hacendosas, las decidoras, los viejos achacosos y los mozos aspirantes a alguna moza de buen ver como nos hizo saber José Calderón Escalada, escritor e investigador cantabro de principios del siglo XX.

 Eutimio Martino Redondo, nacido en 1925 en Vierdes, jesuita e historiador español, catedrático emérito de la Universidad Pontificia de Comillas, describe "La Hila" en su libro Sajambre Los Cantabros y la Reconquista, en estos términos:

En Sajambre fue costumbre secular la "hila", la "jila", una forma de velada popular en las noches de invierno, noches inmensas en las que hay espacio para dormir y para  contar historias de un pasado que se resiste a morir. Era un rito frente al fuego con el respaldo estremecido que daba la noche, la nevada y la sentida presencia de los que se fueron.

En el recuerdo y con la nostalgia de los buenos ratos vividos en Hilas perdidas en el tiempo por paisanos como Gracia y Fernando ,  mis queridos abuelos.

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Jose C. Ceballos